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En sus propias palabras: Viviendo con juanetes

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Jenna, una editora y nutrióloga de 27 años, ha tenido juanetes en ambos pies desde que era niña. Ella se realizó una cirugía para reducir algo del dolor, pero aún debe elegir el calzado cuidadosamente y utilizar ortóticos regularmente. A pesar del dolor, ella sigue físicamente activa con la caminata, el spinning y el yoga.
¿Cuál fue la primera señal de que algo andaba mal? ¿Qué síntomas experimentó?
He tenido juanetes desde que era una niña. Siempre tuve pies extremadamente anchos, planos y deformes con una protrusión ósea larga en la parte interior debajo del dedo gordo. Apretar mis pies en zapatos estilizados no era una opción para mí. Dolía demasiado y no valía la pena. Mis principales síntomas fueron dolor y enrojecimiento alrededor del mismo juanete.
¿Cómo fue la experiencia del diagnóstico?
Es difícil para mí recordar el diagnóstico de los juanetes debido a que sucedió cuando era muy pequeña. Probablemente lo hizo mi pediatra. Mi madre y mi tío tenían juanetes, al igual que mi hermana, así que no fue sorprendente. Sin embargo, yo tuve el peor caso en mi familia.
¿Cómo se trataron sus juanetes?
Antes de que la cirugía fuera una opción, simplemente la controlé con calzado adecuado - zapatos anchos y cosas así. Un podólogo me dijo recientemente que debería haber usado aparatos ortopédicos en mis zapatos desde que era niña, pero los que me dieron eran demasiado grandes y abultados, incluso para mis zapatos cómodos. Un podólogo anterior me dio incluso un tipo de abrazadera que supuestamente realínea los dedos gordos al evitar su tendencia de señalar hacia adentro. Desafortunadamente, eran inservibles, lo que está bien porque de cualquier modo no los use (demasiado incómodos y poco prácticos).
Finalmente, cuando el juanete de mi pie derecho empeoró de modo que la piel comenzaba a rasgarse, opté por la cirugía. Tuve que asistir a varias consultas, rayos X y exámenes para que pudieran determinar el grado de cirugía que se necesitaba. Los rayos X normalmente se enfocan en el ángulo entre el primer y segundo hueso metatarsiano. Mi juanete era grande y requería una forma de cirugía más extrema en la cual extirparon dos trozos de hueso, con la intención de realinear el dedo gordo y los huesos metatarsianos. El resultado no fue un pie normal, sino un juanete más pequeño. Tengo menos dolor en el pie derecho que en el izquierdo. Eso fue hace cinco años.
El juanete del pie izquierdo se ha vuelto más problemático y he pensado en que le hagan cirugía. Un podólogo me aconsejó que al mantener mi pie en la posición adecuada utilizando aparatos ortopédicos, en verdad podría posponer o evitar completamente la necesidad de una segunda operación.
¿Tuvo qué hacer cambios en su estilo de vida o de dieta en respuesta a sus juanetes?
Básicamente tuve que utilizar zapatos cómodos - que son lo suficientemente anchos para acomodar mi juanete y proporcionar la estructura y el soporte. También estoy comprometido a utilizar mis aparatos ortopédicos, especialmente durante el ejercicio (¡aunque la temporada para utilizar sandalias no permite eso!)
¿Qué consejo le daría a una persona viviendo con juanetes?
Cualquiera con un juanete debe saber que aunque es una enfermedad genética, ellos pueden afectar la progresión del problema. Utilizar el calzado adecuado, hacerse medidas para los aparatos ortopédicos y ver a un podólogo de manera regular realmente puede ser la diferencia.
Las entrevistas fueron realizadas en el pasado y pudieran no reflejar estándares y prácticas actuales en la medicina. Hable con su médico para conocer mayores detalles sobre cómo esta condición es manejada y diagnosticada en el presente, así como para conocer que tratamientos son los adecuados para usted.